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Perfil de Proyecto
Agencias de Cooperación Internacional (ACI) ANTECEDENTES Los y las adolescentes y jóvenes en Honduras son 2,829,410. Eso significa un 44% de la población total. Estos/as jóvenes son realidad actual del país. Además de ser una mayoría poblacional, también representan un potencial humano capaz de desarrollar a modo de constituir una verdadera y plena agenda pública para la juventud de Honduras. No obstante, sus niveles de participación son todavía muy limitados. Aunque desde el Estado se desarrolla algún trabajo con jóvenes, especialmente en el área de educación, todavía son objeto de exclusión, especialmente los jóvenes rurales y los de los barrios pobres de las ciudades. Hay que tomar en cuenta que hay más 300 mil jóvenes que no perciben ningún beneficio a través de acciones gubernamentales. Si se combina esta cifra con que hay un 24% de jóvenes que no tienen oportunidad de estudiar ni trabajar, se concluye que en Honduras hay un alto porcentaje de jóvenes que, con más énfasis que el resto, poseen muy reducidas perspectivas de desarrollo y por tanto se sitúan en un rango de alto riesgo social. Los temas claves en la vida juvenil como ser empleo, salud, recreación, arte y deportes están siendo abordados de una forma muy limitada. Son escasas las experiencias de trabajo de forma sistemática, específica, diferenciada y permanente que trabajan con los ejes mencionados. Los proyectos y programas estatales y actuales no poseen cobertura nacional. Existe la tendencia a centralizar los proyectos en las ciudades más importantes del país. Resaltan las zonas indígenas y las rurales más remotas como pocos atendidas y cubiertas por los programas. Por otro lado la mayor parte de los programas dirigidos a jóvenes están focalizados con población integrada al sistema educativo. Consecuentemente no se está abordando a través de programas y proyectos el tema de la exclusión social. Si bien es cierto que las acciones que se desprenden de las Secretarías de Estado y de los entes autónomos van dirigidas a la población en general, no se distinguen acciones especializadas y específicas para la población joven arriba de 18 años e inferior a los 30. En este aspecto hay dos tendencias que en la práctica se combinan: la primera es que no existen acciones dirigidas a esa población y/o la segunda es que a esa población se le reconoce ya como población adulta. En conclusión, no existe una visión coherente del Estado sobre la problemática de la juventud, que se traduzca en una política pública que responda a la magnitud del problema juvenil en Honduras. Esa falta de visión coherente se refleja en la Estrategia para la Reducción de la pobreza (ERP), la cual no prioriza los problemas de la juventud, puesto que apenas se plantea un proyecto destinado a una parte muy limitada de los jóvenes, los que estudian carreras vocacionales: “iv. Apoyo al joven empresario. Con este programa se pretende que los jóvenes que estudian carreras vocacionales, en el sistema formal e informal, tengan una mejor formación en la identificación, organización y administración de pequeñas empresas, de diverso tipo; así como el acceso a fuentes de financiamiento que les permita el desarrollo de las mismas, preferiblemente bajo modalidades de incubadoras de empresas, que funcionen en los mismos establecimiento educativos o bajo la tutoría de estos, durante un tiempo prudencial, previo a su establecimiento definitivo” (ERP, páginas 80 y 81). Frente a esta situación, la ACJ plantea la necesidad de incidir sobre los órganos de decisión y consulta de la ERP, para que se le dé la debida prioridad a los jóvenes y su problemática, la cual deberá expresarse en la adopción de medidas de política enfocadas claramente en los jóvenes. Estas medidas de política deben traducirse en un programa específico para el mejoramiento de las condiciones de vida de los jóvenes, especialmente de los que experimentan exclusión en materia educativa o laboral. ACTORES INVOLUCRADOS La mayor parte de los actores que están trabajando en esta temática, están articulados en el foro nacional de juventud, el cual es espacio referente organizativo de la juventud hondureña, que busca impulsar una propuesta consensuada para el establecimiento de políticas públicas del sector juventud. La ACJ desarrolló un intenso proceso de consulta para la formulación de la propuesta de política pública de juventud, la cual será el documento base para la realización del proceso de incidencia planteado en la presente propuesta. Estas consultas se realizaron con la participación de jóvenes de los sectores de Tegucigalpa, Juticalpa, Marcala, Taulabé, San Pedro Sula y Santa Rosa de Copán, quienes forman parte del programa de ciudadanía juvenil de la ACJ. EXPERIENCIA DE ACJ ACJ tiene una larga experiencia en la ejecución de proyectos con los jóvenes, especialmente en el Distrito Central y en los sectores de Marcala y Taulabé. Los proyectos realizados van desde el mejoramiento de viviendas hasta incidencia en políticas públicas. En el desarrollo de sus actividades, ha tejido una amplia red de relaciones con organizaciones locales e internacionales, como la Fundación Ehbert, Save The Children de la Gran Bretaña, CARE Internacional, YCARE Internacional, etc. La ACJ ha participado en varios procesos para analizar los problemas de los jóvenes y diseñar proyectos para realizar intervenciones directas, o bien, para lanzar campañas de cabildeo e incidencia. Por ejemplo, en el año 2000, como parte del Foro Nacional de Juventud, realizó 10 talleres, en los que participaron 500 jóvenes, para identificar los problemas que afectan a la juventud, así como sus causas y consecuencias. Mediante este análisis, se identificaron 5 áreas prioritarias para el trabajo de las comisiones municipales de juventud.. IMPACTOS DE LOS PROYECTOS Los impactos de las intervenciones de la ACJ son diversos:
En cuanto a lecciones aprendidas, dos son especialmente importantes: · Las actividades de desarrollo con los jóvenes requieren una metodología particular, que se adapte a la manera de ser y actuar de los jóvenes. · Para lograr la transformación de las condiciones de vida de los jóvenes es preciso hacer incidencia para el Estado asuma las responsabilidades que le corresponden. OBJETIVO GENERAL Incidir sobre el Estado de Honduras, atraves del Consejo Consultivo de la Estrategia de Reduccion de la pobreza, para que priorise los problemas de la juventud y que adopte una política de juventud. OBJETIVOS ESPECIFICOS 1. Constituido un equipo de capacitadores/facilitadores de procesos de incidencia, formado por representantes de organizaciones de sociedad civil que trabajan con los jóvenes. 2. Ejecutada una estrategia de incidencia sobre el Estado para que adopte una política de juventud.
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